De pies va la cosa…

Estoy plenamente convencido de que ninguno de los lectores de este blog considera que tiene “los pies perfectos”. Yo personalmente no lo creo (el que lo haga, puede hacernos llegar una foto de sus “pies perfectos”…). A todos, tarde o temprano nos pasa algo en los pies, o tenemos alguna deformación o característica por defecto, o desarrollamos alguna callosidad. Un dedo “paquí”, otro “pallá”… en enfermería el pie es una zona habitual de curas, con las predominantes úlceras así como de revisiones y exploraciones, sobre todo de pie diabético (complicación de la Diabetes mellitus).

Pies-Cesped

 

La Podología es una actividad sanitaria cuyo ejercicio se lleva a cabo, esencialmente, desde el ámbito privado, ya que no está incluida como especialidad dentro del Sistema Nacional de Salud y, por tanto, la actividad investigadora está fundamentalmente limitada al ámbito universitario (aunque esa tendencia va cambiando). Son muy muy pocas, las plazas públicas otorgadas a estos profesionales, y yo tuve el placer de escuchar hablar hace poco, a uno de los primeros funcionarios públicos, especializado en Podología y que trabaja en Osakidetza, Servicio Vasco de Salud; el Dr. Gabriel Rivera.

 

 

cv_gabiDr. Gabriel Rivera

Y es que la podología como tal, no tiene muchos años de vida a modo de especialidad; creándose en 1955  la primera Escuela de Podología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, dirigida a practicantes, a pesar de tener un contexto histórico anterior como otras ramas del saber (los famosos callistas etc).

Hay una historieta sobre un eminente podólogo que tenía que dar una conferencia en Chicago, delante de miles de personas, sobre el pie diabético. Se subió al atril, y simplemente dijo; “Descalcen a sus pacientes, por favor” y se volvió a bajar. En eso se resumía todo lo que tenía que decir, en la importancia de descalzar a las personas y mirarles los pies. Porqué? Pues por que los podólogos aseguran que aumentan los casos  de pies diabéticos que les llegan, cuya única solución es la amputación de ciertas falanges (con suerte), del pie completo o incluso de media pierna. Y es normal que se preocupen. De hecho sólo tenéis que poner en “Google”; “causa más prevalente de amputación” y sale tal que esto (capturo pantalla);

pied

 

En podología sucede un poco como en otras profesiones en las que yo veo tremendo potencial de tratamiento y no están incluidas en la sanidad pública, como puede ser nuestra querida Nutrición. Pues pasa lo mismo, si usted necesita una cita con el podólogo (o una dieta – cambio de nutrición) para arreglar esos callos o para que le realice un análisis de presión plantar (para mejorar su perfil lipídico o mejorar su anemia en el caso nutricional), lo tendrá que pagar de su bolsillo, ir a una consulta privada y que se los quiten (que le asesoren y realicen seguimiento en el caso de la nutrición y dietoterapia). El problema viene cuando el paciente, no hace caso (ya sea por el coste económico o por dejadez), continúa con su vida y debajo de ese callo, se macera la piel y el tejido; si ademas, le añadimos una diabetes de base, se va formando una úlcera… que no se ve, pero que está ahí…

Nota: Me abstengo de poner imágenes sobre la patología en este post en concreto, porque puede haber personas no acostumbradas a las que les desagrade, y siempre pueden ustedes buscarlas por Internet, opto por aportar algunos estudios publicados para reflejar brevemente la situación de esta patología y la creación de unidades especificas que aborden los casos más relevantes.

La atención primaria juega un papel fundamental en este tipo de complicaciones (pie diabético) de cara a una detección precoz de las diferentes patologías asociadas y un buen abordaje de las mismas. Vayamos a alguna publicación reciente en busca de algo más de información.

OK FINAL

Publicación del grupo de trabajo SEMERGEN de Febrero de 2014 (reciente) “Evaluation of diabetic foot screening in Primary Care” http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24582291

“Results; In the previous year, 51.2% of patients had been trained on foot self-care, 56.4% had undergone foot inspection, 39.5% had been examined with a monofilament, and palpation of peripheral pulses and measurement of the ankle-brachial index were performed in 45.8 and 10.1% of patients, respectively. Diabetic foot screening (inspection, monofilament testing, and palpation of peripheral pulses) was performed in 37% of study patients. Ulcer risk stratification was done in 12.4% of patients. A significant association was found between diabetic foot screening and presence of foot deformities (P<.001), history of neuropathy (P=.005), and history of peripheral artery disease (P<.05). Screening was also associated to some characteristics of the center, such as reception of information about goal achievement (P<.001) and economic incentives for goal attainment (P<.001).

Conclusions; Compliance with diabetic foot screening and ulcer risk stratification in patients with type 2 diabetes in Primary Care was poor.”

Nos están avisando y nos están tirando de las orejas, hay algo que no estamos haciendo lo suficientemente bien… y los estadíos en los que llegan esos pies con complicación diabética son bajo el punto de vista de muchos podólogos; “lamentables”.

tirondeorejas

 

Evidentemente sobra decir, que nuestra formación como enfermeros en pies no es equiparable a la formación que ha recibido un podólogo sobre los mismos, por lo que puede haber casos en los que un mal seguimiento o una derivación tardía pueden tener consecuencias devastadoras para ese pie o paciente;  pero sí tenemos ciertas herramientas (como el monofilamento, el diapasón,  los pulsos pedios, la prueba de sensibilidad, el Doppler y otros métodos de exploración) que podemos y debemos utilizar. No sólo eso, sino que cuando vemos una herida profunda en esos pies, tenemos que ver hasta donde llega, puesto ésta puede haber llegado al hueso y haber riesgo de Osteomielitis.

Os recuerdo que los pies (a semejanza de las manos) son estructuras anatómicas con poco tejido entre la capa exterior de la piel y el hueso, por lo que una herida infectada (habitual en la zona pedia y más aún si padece de ulceración, foco habitual de microorganismos) una vez llega al hueso, puede provocar una osteomielitis y las consecuentes complicaciones. Si además a ello le añadimos la localización de los pies, en una zona distal cuyo retorno sanguíneo se ve comprometido en edades adultas o en patologías de origen  circulatorio… la cosa no hace otra cosa que complicarse.

Es importantísima la valoración, exploración y el tratamiento de este tipo de pies (pie diabético) tanto por parte de los diferentes profesionales como por parte del propio paciente; que debería aprender y acostumbrarse a revisarse los pies.

138261006Fijaros en la proximidad del plano de la piel y el tejido óseo

Ante este creciente problema se están creando “Unidades de Pie Diabético” compuestas original y necesariamente por un cirujano vascular y un podólogo (que deberán ser reforzados por otras profesiones como enfermería, endocrinología o médico de cabecera que lleve la diabetes del paciente correspondiente, formando un equipo multidisciplinar). Se van creando poco a poco, no olvidemos que detrás de todo esto existe una burocracia y unos permisos que hay solicitar exponiendo una necesidad preexistente, así como una planificación previa.

Veamos si hay alguna publicación al respecto, a poder ser de nuestro país (España en este caso) ya que  nos concierne;

“Diabetic foot units (DFU) in Spain: Knowing the facts using a questionnaire.” http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24200636

“Results; Seventy five questionnaires were received, 64 of them from general hospitals, which accounted for 13% of the general hospitals of the National Health System. It was calculated that they provided coverage to 43% of the population. Thirty four centers answered that they had a DFU. Specialized diabetic foot care was only provided to 25% of the population. The number of different professionals working at diabetic foot units was 6.3±2.7. Classification of DFUs based on their complexity was as follows: 5 basic units (14.7%), 20 intermediate units (58.8%), and 9 excellenceunits (26.5%).

Conclusions; The number of DFUs reported in this study in Spain is low, and allow for foot care of only one out of every four patients with diabetes. Spanish health system needs to improve diabetic foot care by creating new DFUs and improving the existing ones.”

Lo dicho… poco a poco. Hay mucho que mejorar y ampliar, y no solo en las Unidades de Pie Diabético sino en el Sistema de Salud en general. Aunque visto como está el panorama es comprensible que se haga lento y costoso; no por la suma de dinero sino por la disponibilidad de recursos, de eso no me cabe duda.

La nutrición tiene algo que ver con esto?

Pues sí, una vez más la nutrición está relacionada de una forma u otra, de manera preventiva más que terapéutica. Una correcta alimentación (muy de moda la dieta por raciones en pacientes diabéticos) junto con un correcto control glucémico, la supresión del tabaco y la educación del paciente diabético en cuanto higiene, hidratación y calzado son fundamentales para una correcta evolución y mejora de estas patologías, con evidencias suficientemente consolidadas y ampliadas/modificadas a diario.

Desde aquí , “El Reflejo en la Ventana” rompemos una lanza en favor de todos aquellos podólogos (extrapolable a nutricionistas u otras especialidades) que luchan porque su especialidad sea reconocida en este Sistema de Salud, que entre todos sacamos adelante. Salud2!!!

sanidad

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2 Respuestas a “De pies va la cosa…

  1. Eso de las Unidades de pie diabético está fenomenal. Es lamentable que no existan en cada hospital, porque estos problemas son muy habituales.
    Como bien dices, la dieta es un arma preventiva muy potente y la dejadez está demasiado presente en muchas enfermedades crónicas. La preocupación aparece cuando ya hay alguna señal de alarma y en este caso concreto, solucionar los problemas de un pie diabético no es cosa de 2 días. Yo he tenido un caso en mi familia y la amputación se valoró un par de veces…

    • Efectivamente es fundamental concienciar y educar a los pacientes diabéticos en este aspecto, aprovecho que lo mencionas para recalcarlo.

      Yo creo que poco a poco se irán extendiendo a otros hospitales y se irán creando más, es cuestión de algo de tiempo. Además es una patología muy habitual por desgracia hoy en día…de modo que motivos hay de sobra. Gracias por tu participación!

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